>POBREZA, ENFOQUES Y MEDICION.
A través del tiempo se ha hecho más visible la creciente brecha que existe entre ricos y pobres. Viendo la necesidad de saber qué factores influyen en este cotidiano problema, que aunque muchos pretenden esconder, es de gran importancia cuando se habla del crecimiento económico de un país. Sobre todo si se habla de un crecimiento con equidad, de igualdad y justicia social.
Para empezar es importante cuestionarse sobre que tan transcendente es la distribución de la renta y que tanto realmente influye en el crecimiento económico de un país. Algunos afirman que el crecimiento económico es parte de la reunión de varios factores que ayudan al aumento o a la disminución de este. Un ejemplo son las crisis que se dan a lo largo de la historia de un país; que aumentan o disminuyen la producción, seguramente se preguntaran ¿en que influye el crecimiento de la producción? Sencillamente porque al haber una mayor producción se puede disponer de más posibilidades para evitar que siga creciendo la pobreza, esto si paralelamente se hace una adecuada distribución con las oportunidades con el ánimo de abonar el ámbito de la justicia social.
Cabe aclarar que el hecho de que un país crezca económicamente no quiere decir que no haya menos pobreza, pues si hay una mala distribución de la renta, es cuando se evidencia que los pobres son cada día más pobres y los ricos son cada vez más ricos. Colombia es un ejemplo de esta situación, pues a pesar del crecimiento económico de los últimos años, su tasa de desempleo no ha disminuido lo que indica que el crecimiento ha favorecido tan solo a algunos grupos económicos.
La distribución de la renta esta enlazada no solo a factores económicos como lo es el crecimiento de la producción, sino que además está fuertemente unido a una mala cultura política que ha sido la principal causa de la desigualdad, entre clases sociales donde los más afectados han sido los pobres cono se menciono anteriormente. Específicamente cuando se habla de una mala cultura política, se hace referencia a la corrupción que se vive no solo en Mexico si no en el resto del mundo, notando una brecha abismal entre los dos factores como lo es el caso de Nigeria, ejemplo clásico de país pobre y poco y igualitario.
En Mexico este problema se ve reflejado porque mucho del dinero de la producción, es usado en propósitos diferentes al beneficio de la comunidad por gobernantes, alcaldes y senadores; es decir, funcionarios públicos. Quienes lo único que buscan es un beneficio individual y no un beneficio colectivo, sin importarles que un país entero se desangre poco a poco.
Es lógico pensar que con una conducta como la que se menciono anteriormente un país pueda salir de la pobreza en la que se encuentra, pues los ingresos que generen una alta producción van a quedar en manos de las personas que menos lo necesitan, generando con esto un déficit en los recursos públicos que son los que sostienen la salud, la educación, la vivienda entre otros, en los diferentes departamentos del país, aunque no es un factor principal el que se trata en este ensayo, es necesario explicar que es un problema que tiene una gran transcendencia en la pobreza de la nación, por esta razón no solo será visto a nivel nacional si no que mostraran algunos ejemplos de países que se encuentran en la misma situación.
En el mundo, la pobreza es mas el resultado de la iniquidad que de la escases. Cuando se habla de iniquidad, se habla de una justicia, de un atropello que se está cometiendo en la clase obrera, la cual ha tenido que soportar el mal manejo que se le da el dinero, de grandes producciones, las cuales deberían ser mejor distribuidos, pero no en el mundo entero, más que todo en países industrializados, cada vez se cierra más el concepto de equidad y se cierra por completo un impulso en la clase baja, creándose así una sociedad elitista, en donde solo se busca que el rico sea cada vez más rico y al mismo tiempo pueda comprar y oprimir a la clase baja, extrayendo lo importante de estas personas como es su conocimiento por un salario mínimo.
Para comprobar esto de una manera sintetizada se puede exponer uno de los problemas que se presenta en uno de los países más poderosos del mundo, como los estados unidos, quien es uno de los mayores propiciadores de pobreza, destinando sus recursos económicos con prioridad a las fuerzas militares; el gasto militar de nos Estados Unidos asciende a los 500 millones de dólares una cifra cercana al PIB de la india, como se ve esta gran problemática, ha empezado en grandes países, los cuales han ido contaminando hasta un continente entero como es el caso de Europa donde el subsidio anual por vaca es de 913 dólares, en áfrica subsahariana es de 490 dólares y la asistencia de la unión europea es de 8 dólares por persona, con esto podemos ver el poco interés en los potenciales del mundo en impulsar, ayudar y renovar nuevas economías como la es la de áfrica en donde hay una gran pobreza, pero muchos recursos por explotar, los cuales por situaciones ya mencionada de este continente, no se han logrado descubrir.
Como se ve, más o menos, hay una claridad en el manejo de las cifras sobre pobreza, claro que se tiene que agregar la falta de interés para solucionar estos grandes acontecimientos los cuales han afectado, en que no se dé, un desarrollo parejo y equitativo en la economía del mundo; y en cuanto a Mexico corresponde se debe llegar a un desmantelamiento de las restricciones las cuales ante el país se han atribuido a la globalización, hechos que no provienen de este gran acontecimiento que fortalece al mundo; por el contrario, la problemática del país proviene desde sus entrañas como los es el poder político quienes bloquean la puesta en marcha de una agenta distributiva en el país, buscando un beneficio individual mas no colectivo.
A pesar de que la pobreza es una de las enfermedades que lacera con más fuerza a nuestra sociedad, el estudio de ésta con el fin de proponer remedios serios y adecuados no ha ocupado un lugar importante en la agenda pública.
De hecho, ni siquiera en la academia la pobreza ha figurado en los primeros lugares de la agenda. Hoy, cuando la economía mexicana pasa por el proceso de reforma más importante en la historia moderna del país, es vital destinar muchos más recursos a estudiarla, a determinar las circunstancias que la originan, que la preservan y que impiden a los individuos salir de ella.
Acaso la pieza más importante de la reforma económica es "la reforma del Estado". Reformar al Estado significa, entre otras cosas, que el gobierno intervenga menos en las actividades productivas; que siente las bases institucionales de una economía abierta de mercado; y que asegure el respeto a ese nuevo marco institucional a través de la existencia de un verdadero Estado de Derecho.
A priori, podría pensarse que la reforma económica en general, y la del Estado en particular, es un juego de suma positiva. Sin embargo, cabe preguntarse si las reformas, en realidad, beneficiarán a todos. ¿Qué pasará con los mexicanos que no cuentan con las capacidades mínimas para participar en una sociedad completamente nueva? La reforma misma obliga a pensar que la asignación eficiente de los recursos implicará un callejón sin salida para la gente que, hoy en día, no tiene las capacidades suficientes para poder competir.
El problema de aquellos individuos que no cuentan con las capacidades mínimas para competir va más allá de un conflicto normativo de justicia distributiva. De hecho, la pobreza bien podría convertirse en el talón de Aquiles de la reforma económica en curso. En los estudios más recientes sobre crecimiento económico, se ha demostrado que el desarrollo de una economía está profundamente vinculado a las características y las capacidades de la población.
Por eso, si se quiere que el nuevo modelo de desarrollo sea en verdad sostenible, habrá que definir qué política social es compatible con este nuevo modelo. Ya no se puede pensar en una política social que sólo compense el ingreso; más bien debe pensarse en la inversión en el individuo como el único camino exitoso para dotar a toda la población de la base social mínima. Sólo así, todos los mexicanos podrán, en principio, competir y participar con igualdad de oportunidades en cada una de las esferas sociales de un México nuevo.
La pobreza se puede definir como una extensión del análisis de Sen, que hasta en términos biológicos, la educación, la salud y la nutrición ( y, en virtud de su alta correlacion con estas tres características: la vivienda ) son las condiciones para participar minimamente en la sociedad.
A este conunto de cualidades que conforman el piso social minimo para la autodeterminación, lo llamaremos capacidades básicas.
Realmente, las definiciones de pobreza tienen mucho que ver con la manera de medirla; es decir, la pobreza está en función de lo que el investigador considera como lo básico, como lo mínimo de lo básico y también de la manera en que lo mide. En la literatura sobre el tema se distinguen, en general, dos métodos: el directo y el indirecto, este último mejor conocido como el método del ingreso. El método directo mide la insatisfacción fáctica. De hecho, su objeto es determinar el grupo de personas que no satisfacen el conjunto -o algún elemento del conjunto de las necesidades básicas. El método indirecto, o del ingreso, es una medida de la incapacidad monetaria para satisfacer las necesidades básicas. A diferencia del método directo, el método del ingreso no mide la satisfacción, sino los medios para la satisfacción.Ahora bien, ambos métodos pasan por dos momentos en la medición de la pobreza: la identificación y la agregación.4 La identificación, a su vez, consta de dos pasos: la definición de lo básico -de las necesidades básicas y lo que es propiamente la medición empírica.
Cabe hacer énfasis en un elemento adicional para la cuantificación de la pobreza: aun cuando se lograra un cierto acuerdo respecto a la definición de la pobreza, faltaría generar algún consenso acerca de la "intensidad" con que ésta se presenta. Casi todos los investigadores aceptan que no es lo mismo un pobre "a secas" que un pobre extremo: se puede decir, otra vez, que la definición depende de la metodología usada para la medición. La única diferencia clara y consensual entre un individuo simplemente pobre y un pobre extremo, es que el primero es relativamente pobre, mientras que el segundo lo es absolutamente.
Esto es, mientras que el pobre extremo no tiene lo mínimo de lo básico (lo que sea que esto quiera decir), el pobre sí lo tiene, pero en comparación con el resto de la población no tiene ciertos bienes que, para el nivel de desarrollo del país en el que habita, se podrían clasificar como "de primera necesidad".
Es por ello que es necesario adentrarse en los métodos de medición de la pobreza para poder realizar juicios mejor planteados.
Dos son los métodos usuales de medición de la incidencia de la pobreza en América Latina:
1. El método de la línea de pobreza (LP)
2. Y el de las necesidades básicas insatisfechas (NBI)
Los métodos de LP y NBI, como se aplican usualmente en América Latina:
a) Parten de conceptos diferentes de pobreza,
b) Resultan en distintas mediciones de pobreza tanto por el total de hogares (o población) pobre que identifican, como por los hogares específicos identificados, y por la evolución de la población pobre resultante,
c) Deben concebirse más como métodos complementarios que como métodos alternativos. Esto es así por el énfasis que el método de LP pone sobre el consumo privado corriente y el NBI sobre la inversión (pública y privada) y el consumo público.
En la aplicación empírica de estos métodos se presentan diversas modalidades, unas resultan de opciones metodológicas y otras derivan de las limitaciones de la información.
Al aplicarse ambos métodos conjuntamente, resulta un tercer método de medición de la pobreza que es el integrado, que mide a, la población pobre que resulta de la unión de los pobres detectados por ambos métodos y no su inserción.
En 1997 el INEI, realizó un diagnóstico sobre fuentes de información estadística en América Latina y el Caribe en el cual relevo información sobre los métodos utilizados para la medición de la pobreza en otros países. El estudio mostró que sobre un total de trece países, doce empleaban la línea de pobreza, ocho usaban el método de las necesidades básicas insatisfechas, y siete trabajaban simultáneamente con líneas de pobreza y necesidades básicas insatisfechas. Sólo uno había realizado estudios de pobreza, exclusivamente con las necesidades básicas insatisfechas. Asimismo se encontró que no había una periodicidad uniforme y que había una orientación a realizar estudios de carácter anual.
El Enfoque Directo
El método directo es una alternativa metodológica al método de líneas de pobreza y representa una conceptualización distinta de esta (Sen, 1984). Bajo el método "directo" se observa directamente las condiciones de vida de la población: Qué tan lejos de los 5
estándares sociales se encuentren esas condiciones de vida determinará la clasificación de una persona como "pobre" o "no pobre". En este sentido, en el enfoque "directo", una persona pobre es aquella que no satisface una o varias necesidades básicas, como por ejemplo una nutrición adecuada, un lugar decente para vivir, educación básica, etc.; en este sentido, podría decirse entonces que el método relaciona el bienestar con el consumo efectivamente realizado
Cabe reiterar que este método relaciona el bienestar con el consumo efectivamente realizado, mientras que el método "indirecto" lo relaciona con la posibilidad de realizar consumo. Al respecto, Sen (1981) ofrece un ejemplo particularmente ilustrativo: "El asceta que ayuna en su costosa cama de clavos será registrado como pobre bajo el método directo; en cambio, el método del ingreso lo clasificará de manera distinta al considerar su nivel de ingreso, con el cual una persona típica de esa comunidad no tendría dificultad para satisfacer sus requerimientos nutricionales básicos".
2.1 Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)
En América Latina el método "directo" más utilizado es el que se conoce como "Necesidades Básicas Insatisfechas" o NBI. Este método consiste en verificar si los hogares han satisfecho una serie de necesidades previamente establecidas y considera pobres a aquellos que no lo hayan logrado. En su versión más simple, el método NBI utiliza únicamente información "ex-post", puesto que no considera la capacidad del hogar para satisfacer las necesidades a futuro.
La medición de la pobreza a través de este método requiere de la elección de características de los hogares que "además de representar alguna dimensión importante de la privación, también se encuentren lo suficientemente asociadas con las situaciones de pobreza como para representar a las demás carencias que configuran tales situaciones" (INDEC, 1984).
Si bien es la situación propia de un país la que determina qué tan apropiado es un indicador, existen ciertas carencias que se han constituido en el común denominador de las aplicaciones de este método; ellas son: a) hacinamiento, b) vivienda inadecuada, c) abastecimiento inadecuado de agua, d) carencia o inconveniencia de servicios sanitarios 6
para el desecho de excretas; e) inasistencia a escuelas primarias de los menores en edad escolar, y, f) un indicador indirecto de capacidad económica.
Bajo esta visión, la educación básica constituye un requerimiento mínimo para que las personas puedan incorporarse adecuadamente a la vida productiva y social, por lo que se la considera una necesidad básica. Si bien no sólo es importante la asistencia a un establecimiento de educación, sino también la calidad del mismo, las fuentes de datos normalmente utilizadas para estos fines sólo brindan información sobre el primer aspecto.
En relación a la “capacidad económica”, este concepto no mide una necesidad básica propiamente, sino que intenta reflejar la probabilidad que tiene el hogar de obtener recursos suficientes y su capacidad de consumo. Este indicador toma en cuenta, por una parte, el nivel educacional del jefe del hogar, como una aproximación a los recursos que éste puede generar, y considera adicionalmente el número de personas que dependen de quienes aportan recursos, para dar cuenta así de las necesidades a cubrir con el ingreso. Por ejemplo, en esta dimensión suele considerarse un hogar cuyo jefe cuenta con dos o menos años de educación y tiene cuatro o más personas por miembro ocupado.
Una vez elegidos los indicadores de necesidades básicas, es necesario establecer los umbrales de privación que definen la situación de carencias críticas. Para que toda la población esté en capacidad de superar en algún momento esas carencias, el umbral elegido debe corresponder a la mínima satisfacción posible de necesidades que sea compatible con una participación adecuada en la sociedad. La correlación de distintos niveles de satisfacción para cada necesidad con la insuficiencia de ingresos puede ayudar en la determinación de los umbrales mencionados.
Generalmente, cuando un hogar presenta carencia en alguna de las dimensiones, éste se considera con NBI. Por lo tanto, en estricto rigor este método permite medir el número de hogares que no ha satisfecho alguna necesidad básica, pero no necesariamente mide la pobreza. Esto se debe, entre otros factores, a que no existe una forma única y establecida de relacionar el número de necesidades básicas insatisfechas con la condición de pobreza, lo que implica que la clasificación final en pobres y no pobres es arbitraria y queda entregada enteramente al criterio del investigador. 7
2.2 Índice de Desarrollo Humano
Desde 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presenta su Informe sobre Desarrollo Humano. En él se evalúa el estado del "desarrollo humano", definido como el proceso de ampliación de las posibilidades de elección de las personas. El contenido del Informe está basado en el Indice de Desarrollo Humano (IDH), generado como alternativa al PIB per capita para medir el avance en las condiciones de vida de la humanidad. Si bien este índice no se circunscribe a la medición de pobreza, se ha considerado apropiado presentarlo en esta revisión, ya que representa otra forma de evaluar el bienestar utilizando un "método directo".
El Indice de Desarrollo Humano abarca tres dimensiones fundamentales de la vida humana: longevidad, conocimiento y nivel de vida decente. Para cada dimensión se construye un indicador de privación.
La longevidad se mide a partir de la esperanza de vida al nacer y es la única variable que no se ha modificado durante la existencia del IDH. Para medir el conocimiento, el IDH 1990 utiliza el alfabetismo de los adultos. La medición del nivel de vida se realiza por medio del ingreso per capita, previamente modificado en tres aspectos: a) se plantea en términos de un mismo poder adquisitivo, utilizando factores PPA (Paridad de Poder Adquisitivo); b) se aplica la función logaritmo, para dar cuenta de los retornos decrecientes al ingreso, y c) se elimina la porción de ingresos que excede un umbral previamente determinado. El umbral enfatiza la idea de que no son necesarios ingresos ilimitados para fomentar el desarrollo humano y, hasta 1993, corresponde a la línea de pobreza de los países industrializados.
El Enfoque Indirecto
El enfoque "indirecto" se caracteriza por clasificar como pobres a aquellas personas u hogares que no cuentan con los recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas; en este sentido, el método "indirecto" evalúa el bienestar a través de la capacidad para realizar consumo.
De manera particular, el método "indirecto" se caracteriza por utilizar "líneas de pobreza", las cuales establecen el ingreso o gasto mínimo que permite mantener un nivel de 8
vida adecuado, según ciertos estándares elegidos. Es decir, se considera pobres a aquellas personas con un ingreso menor a la línea de pobreza.
2.3 El consumo calórico
Bajo este método, la línea de pobreza corresponde al nivel de ingreso (o de gasto) que permite alcanzar un consumo predeterminado de calorías. Las necesidades calóricas se obtienen de estudios nutricionales, realizando supuestos sobre el nivel de actividad física. Debe tenerse en cuenta que este procedimiento no es equivalente a la medición de desnutrición, la cual pasa por observar directamente si el consumo efectivo de calorías es insuficiente, sin que se requiera conocer el ingreso correspondiente.
En este contexto, hay dos formas comúnmente utilizadas en la práctica para el cálculo de la línea de pobreza. Una de ellas es seleccionar una submuestra de hogares con un consumo calórico cercano al requerido, y utilizar su ingreso promedio como línea de pobreza. La otra opción es correr una regresión entre consumo calórico e ingreso, y con la relación encontrada evaluar el ingreso necesario para consumir las calorías preestablecidas.
2.4 Método del costo de las necesidades básicas
A diferencia del método anterior, que esta basado en la satisfacción explícita de una sola necesidad, este método utiliza una canasta básica de consumo compuesta por diversos bienes y servicios; la línea de pobreza es el gasto necesario para adquirir esa canasta básica.
A manera de ejemplo, se puede suponer que la canasta está compuesta por dos grupos de bienes: "bienes alimentarios" y "otros bienes". Respecto de los primeros, la idea es conformar una canasta que satisfaga las necesidades básicas de nutrición. Dado que existen muchas combinaciones de alimentos que aportan el mismo contenido nutricional, se debe decidir la forma en que la canasta será elegida. Una posible solución es calcular aquella canasta que minimice el costo de los nutrientes, a los precios vigentes. Ese ejercicio generará una económica combinación de alimentos, pero muy probablemente no será compatible con los gustos prevalecientes de la población. Por ende, una canasta puramente normativa, que no guarde relación con el patrón de consumo observado, no parece pertinente para la construcción de la línea de pobreza. De allí que debiera buscarse una 9
canasta que, a la vez que minimice el costo de los nutrientes, imponga restricciones que permitan guardar coherencia con el patrón de alimentación observado.
Por su parte, para la construcción de la canasta básica de "otros bienes" se presentan dos alternativas. Una de ellas consiste en proceder de manera similar a la de los alimentos, e identificar expresamente los requerimientos mínimos de cada necesidad, como vivienda, vestuario, educación, transporte, etc. Sin embargo, es claro que la fijación de un nivel mínimo para estas necesidades no cuenta con una base teórica equivalente a la de las necesidades nutricionales, por lo que llevaría a depender, en alto grado, de la opinión particular de quienes construyen la línea de pobreza3.
Una segunda vía es no intentar especificar en estos casos los requerimientos mínimos, sino simplemente utilizar la proporción observada de gasto en esos bienes dentro del gasto total de los hogares, en un grupo particular de la población. Así, la línea de pobreza se obtiene dividiendo el valor de la canasta básica alimentaria por la proporción de gasto en alimentos. A esta opción se le suele llamar "método del multiplicador" o "método de Orshansky"(1966).
2.5 Método relativo
Si bien en América Latina el uso de una línea de pobreza absoluta (como ha sido descrita en los puntos anteriores) está bastante extendido, en los países desarrollados se tiende a utilizar un criterio "relativo", que fija la línea de pobreza en relación a los ingresos medios de un país. De esta forma, la pobreza se considera como una situación de "privación relativa", en la cual un individuo es más o menos pobre según cuánto tengan los demás.
El método relativo, de acuerdo a Sen (1984), se originó como respuesta a los fallidos estudios de pobreza de mediados de siglo, en los que la línea de pobreza utilizada era absoluta en términos de bienes, y no reflejaba las nuevas necesidades de las personas a lo largo del tiempo. Al considerar la condición de pobreza en función de lo que tienen los demás, este método no necesita de reajustes periódicos al nivel de la línea de pobreza, ya que se producen automáticamente con la variación de ingresos de un país. Debe señalarse que esta forma de mover la línea de pobreza supone una elasticidad-ingreso con respecto al
3 Quizás una de las pocas experiencias a este respecto "la constituya el trabajo "Macroeconomía de las Necesidades Esenciales en México" (COPLAMAR, 1983), en el que se hizo un intento por identificar satisfactores específicos para cada tipo de necesidad no alimentaria" 10
ingreso medio (o mediano) igual a 1; o, en otras palabras, que la percepción de "privación relativa" de las personas cambia inmediatamente ante variaciones del ingreso promedio.
2.6 El método subjetivo
De acuerdo a Hagenaars y Van Praag (1985), la elección de enfoque entre pobreza "absoluta" y "relativa" restringe arbitrariamente el problema de acuerdo a la percepción del investigador. De hecho, dentro de ambos enfoques se requiere de juicios de valor, como por ejemplo, la fracción de la media o de la mediana de ingresos donde se sitúa la línea de pobreza (en el método relativo), o la canasta de bienes que satisface requerimientos nutricionales mínimos (en el método de costo de necesidades básicas). Por contraste, los autores señalan que el método subjetivo está libre de esas "arbitrariedades", ya que en él la definición de pobreza está dada por la población y no por quien realiza el estudio. En este método estaría implícito, entonces, el supuesto de que "cada individuo por sí mismo es el mejor juez de su propia situación".
El método subjetivo no es, por sí mismo, un método "indirecto": es posible utilizar la opinión de los encuestados para establecer niveles mínimos para cada necesidad básica, como en el método "directo". Sin embargo, en la práctica, el método subjetivo se ha relacionado casi exclusivamente con el ingreso, que es un indicador indirecto de bienestar.
Típicamente se utiliza una "pregunta de ingreso mínimo", en la que se consulta sobre el ingreso mínimo que el encuestado y su familia requieren para vivir. La respuesta es el valor límite que separa las condiciones de ser "pobre" y "no pobre". Es de esperar que ese ingreso mínimo dependa de algunas variables: tamaño del hogar, edad de los integrantes de ese hogar, vivienda, salud.
El método de Medicion integrada de la pobreza.
Se trata de un método desarrollado de manera singular por Julio Boltvinik y cuyo principal propósito es superar las restricciones que manifiestan los enfoques de línea de pobreza y de necesidades insatisfechas. Para Boltvinik (2003) la pobreza es un proceso multidimensional en el que el bienestar de los hogares y las personas depende de seis fuentes: i) el ingreso corriente; ii) los activos no 11 básicos y la capacidad de endeudamiento del hogar; iii) el patrimonio familiar;4 iv) el acceso a bienes y servicios gratuitos; v) el tiempo libre y el disponible para trabajo doméstico, educación y reposo y, vi) los conocimientos de las personas. Todas ellas son centrales en la definición global del término pobreza. Considera que una aproximación al fenómeno sólo es posible si se toman en cuenta todas estas dimensiones.
Para Boltvinik (2003) la pobreza es un proceso multidimensional en el que el bienestar de los hogares y las personas depende de seis fuentes: i) el ingreso corriente; ii) los activos no 11 básicos y la capacidad de endeudamiento del hogar; iii) el patrimonio familiar;4 iv) el acceso a bienes y servicios gratuitos; v) el tiempo libre y el disponible para trabajo doméstico, educación y reposo y, vi) los conocimientos de las personas. Todas ellas son centrales en la definición global del término pobreza. Considera que una aproximación al fenómeno sólo es posible si se toman en cuenta todas estas dimensiones.