

1. Según el método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), la necesidad se interpreta como bienes y servicios básicos que una persona requiere, además explica que no importa si los individuos poseen el ingreso para satisfacer sus necesidades básicas, sino que efectivamente estas hayan sido cubiertas.
Según el método de la Línea de Pobreza (LP), explica que el estándar de vida se refiere cuando una persona no requiere de té, conciertos o periódicos, pero sino las puede adquirir debido al contexto en el que se desarrolla, dicha persona es pobre. Es decir, que a partir del costo de las necesidades básicas, en él se considera pobres a las personas cuyo ingreso o consumo no es suficiente para mantener un nivel de vida considerado mínimo.
Según el método Relativo, explica que la insuficiencia de recursos no se basa en la satisfacción de necesidades específicas, sino que lo importante es que los recursos disponibles permitan llevar una forma de vida aceptable de acuerdo a los estándares.
2. El concepto de pobreza debe incluir dos ejercicios bien definidos, mas no inconexos: 1) un método para incluir a un grupo de personas en la categoría de pobres (“identificación”), y 2) un método para integrar las características del conjunto de pobres en una imagen global de la pobreza (“agregación”).
3. En el enfoque "directo", una persona pobre es aquella que no satisface una o varias necesidades básicas, como por ejemplo una nutrición adecuada, un lugar decente para vivir, educación básica, etc. El enfoque "indirecto", en cambio, clasificará como pobres a aquellas personas que no cuenten con los recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas
Enfoque directo: de manifestaciones de la pobreza o insatisfacción de
necesidades básicas Esta perspectiva analiza la pobreza a través de sus manifestaciones, cen ando por ello su atención en las formas y condiciones de vida, las costumbres y actitudes de los pobres. Todo ello para detectar si satisfacen las necesidades básicas. Las necesidades básicas comprenden una canasta mínima de consumo individual o familiar (alimentos, vivienda, vestido, artículos del hogar; acceso a servicios básicos como salud, educación, agua potable, alcantarillado, recolección de basura, energía y transporte público).
El enfoque indirecto o de subsistencia estudia las causas de la pobreza a partir de la carencia de recursos, esencialmente ingresos, capital físico y humano. Esta interpretación centra su atención en el tema distributivo: la insuficiencia de recursos que padece un individuo u hogar es su preocupación fundamental. Por tanto, la falta de ingresos es considerada como causa indirecta de la pobreza. Para este enfoque la pobreza se caracteriza como una condición en la cual el individuo, o la familia, carecen de ingresos necesarios y suficientes para vivir adecuadamente, conforme a las normas socialmente establecidas en una comunidad, región o país, en un momento determinado.
4.- De a cuerdo al Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, en México, la Ley General de Desarrollo Social indica que corresponde al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) establecer los lineamientos y criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza por ingresos. Para este último, el CONEVAL definió tres niveles de pobreza: alimentaria, de capacidades y de patrimonio. Sin embargo, los resultados presentados en esta nota informativa sólo hacen referencia a la descomposición en los cambios de la incidencia de la pobreza alimentaria.
La línea de pobreza alimentaria hace referencia a la incapacidad de un individuo para obtener una canasta básica de alimentos. Una persona se clasifica como pobre alimentario si su ingreso disponible es menor que dicha línea de pobreza. El cuadro 1 presenta la incidencia de la pobreza alimentaria para los años 2000, 2002, 2004, 2006 y 2008. Entre el año 2000 y el año 2006 se observa una disminución en la proporción de individuos con ingresos menores a la línea de pobreza, tendencia que se ve revertida en el periodo 2006‐2008.
La gráfica 1 presenta la descomposición de la pobreza en los factores línea de pobreza (variación en el precio de la canasta básica utilizada para la estimación de la línea de pobreza), crecimiento (cambios en el ingreso per cápita) y desigualdad (modificaciones en la distribución del ingreso) utilizando el valor de Shapley para los diferentes períodos analizados.
El efecto línea de pobreza es positivo durante el período 2000‐2008 (14.43 por ciento). Los efectos crecimiento y desigualdad coadyuvaron a la disminución de la incidencia de la pobreza (‐17.02 y –3.31 por ciento, respectivamente). La suma de los tres componentes da como resultado ‐5.9 por ciento, disminución observada en la proporción de pobres en el período 2000‐2008. Tomando el valor absoluto de cada uno de los componentes y la participación de cada uno de ellos en la suma total como un indicador de su importancia relativa, la distribución del ingreso y el crecimiento del
ingreso per cápita coadyuvaron en un 58 por ciento en la disminución de la pobreza alimentaria. Sin embargo, durante el período 2006‐2008 el efecto línea de pobreza fue del orden de 5.32 por ciento, el cual no pudo ser compensado por el crecimiento del ingreso per cápita (‐2.83 por ciento) y los movimientos en la distribución del ingreso (1.98 por ciento). La suma de los efectos para este período resulta de 4.47 por ciento lo que implica un incremento en la incidencia de la pobreza alimentaria. En este sentido, la magnitud del efecto línea de pobreza está asociado con más de la mitad (53 por ciento) del incremento de la incidencia de la pobreza en ese período.
Conclusiones
1. Durante el período 2000‐2008 la incidencia de la pobreza alimentaria en México registró una disminución de 5.9 por ciento. Esta variación es explicada en un 58 por ciento por el crecimiento del ingreso per cápita y una distribución del ingreso más favorable a los individuos de menores ingresos.
2. El ingreso per cápita entre 2006 y 2008 creció 10 por ciento en términos nominales y la distribución del ingreso permaneció relativamente constante durante ese período. Sin embargo, el incremento en los precios implícitos en la línea de pobreza está asociado en un 53 por ciento con el aumento de la incidencia de la pobreza.
3. Este resultado es consistente con los conclusiones de Chávez, Villarreal, Cantú y González (2009) en el sentido de que el alza internacional en el precio de los alimentos ha afectado más que proporcionalmente a los sectores más marginados de la población.
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